Coches y contaminación

Coches y contaminación

Con el escándalo que ha salpicado a la empresa alemana Volkswagen respecto a la manipulación intencionada de sus sistemas de emisión de gases contaminantes, se ha reavivado el debate sobre el efecto de los coches y otro tipos de vehículos de motor sobre el medio ambiente.

 

La huella ecológica es un indicador de sostenibilidad que integra el conjunto de impactos que ejerce una cierta comunidad humana (país, región, ciudad) sobre el medio ambiente que le rodea. Concretamente es el total de superficie ecológicamente productiva necesaria para absorber los residuos que produce.

 

Esta superficie ecológica incluye bosques, tierras en la que se cultiva, pastos y mar productivo (en el que se pesca). La diferencia entre la huella ecológica (demanda de recursos) y la biocapacidad (recursos disponibles) es lo que se conoce como “déficit ecológico”.

 

En España, por ejemplo, la huella ecológica es 2,6 veces superior a la biocapacidad disponible, habiendo aumentado un 40% en los últimos 10 años. La traducción práctica es que haría falta 2,6 veces el territorio español para compensar el consumo de sus habitantes.

 

Esto se ve claramente con los siguientes gráficos, en los que podemos ver por trayectos cuánto dióxido de carbono producimos en función del tipo de transporte para 7 y 35 kilómetros:

Emision dioxido de carbono para 7 kilometros segun medio de transporte

Emision dioxido de carbono para 35 kilometros segun medio de transporte

y el número de árboles que tendríamos que plantar (y su coste) para compensar esa emisión de CO2.

Arboles que se tendrian que plantar y coste

 

ryr